Decisiones que llegan
Quedarse en el Estado o probar en el privado. Presentarse o no a un concurso. Aceptar un traslado al interior. Dejar un trabajo estable para largarse con algo propio. Aguantar a un jefe insoportable hasta que salga otra cosa. Cada una tiene su peso, y todas se pueden mirar.
Lo que aporta una lectura
Separa el miedo de la intuición. Pone en palabras lo que valorás del lugar donde estás y lo que te atrae de lo nuevo. Muestra escenarios. Muchas veces, al terminar, la persona se da cuenta de que la decisión ya estaba tomada y lo que faltaba era animarse.
Lo que no reemplaza
Hacer números, leer el contrato, averiguar qué pasa con tu licencia y tu aguinaldo si renunciás, consultar al BPS sobre tus aportes. La lectura va al lado de todo eso, no en lugar de eso.
El agotamiento
Muchas consultas de trabajo no son sobre una decisión, sino sobre un cansancio que ya no se va con el fin de semana. Si te pasa, vale la pena mirarlo con atención. Hay un artículo sobre eso: quemado en el laburo.
Un ejemplo
Un empleado bancario de Montevideo, con quince años de antigüedad, tiene la posibilidad de un retiro incentivado. Siempre soñó con abrir una librería. En la lectura aparece más miedo al qué dirán que al riesgo económico. Sale con la decisión de hacer números en serio antes de contestar.
Formato
Tarot Terapéutico, 45 minutos por WhatsApp. Si el laburo se mezcla con otros frentes, quizá convenga el Diagnóstico.
